Alejandra del Moral, presidenta del PRI Edomex, y el subsecretario de Desarrollo Social, Eduardo Flores, en un evento de campaña de Alfredo Del Mazo en 2017. Crédito: Twitter

 

 

EL OPERADOR

La estrategia en redes sociales y la gestión discrecional de los programas sociales están en manos de un personaje: el subsecretario de Desarrollo Regional Valle de Toluca, o mejor conocido como el Sub, Eduardo Flores Marín, un incondicional del gobernador del Estado de México, Alfredo Del Mazo Maza.

La red ilegal que hoy controla el Salario Rosa ha buscado librarse de operadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Estado de México. Esto ha desatado el enojo de líderes como Juan Pedro García, dirigente de la fracción priista Unidad Revolucionaria en la entidad, quien el pasado 1 de agosto se quejó públicamente de Flores Marín.

“Escúchame bien Lalo Flores: tengo pruebas, videos, comunicados, reportes y quejas de todas nuestras compañeras de nuestro instituto político que han sido despedidas o alejadas de su participación dentro de los programas del Salario Rosa y del Prodem por ser priistas. No estoy dispuesto a que esto siga pasando”, reclamó en un video compartido en su cuenta de Facebook.

Por su parte, Eduardo Flores prefiere mantener un perfil bajo y es ajeno a los reflectores. Desde su cuenta de Twitter @EduardoFloMa1 no responde a las alusiones ni a las quejas de las beneficiarias del Salario Rosa que piden poner orden en su Estructura (que algunos llaman “Procura”) y a sus coordinadores. Solo comparte las publicaciones del gobernador, así como frases motivadoras que les llegan a sus más 75 mil seguidores, la mayoría mujeres que en muchos casos le llaman “jefe”.

Beneficiarias de Ecatepec, Nezahualcóyotl y Chiconcuac compartieron imágenes con organigramas donde se ubican a los miembros de esta Estructura que no está contemplada en ningún documento oficial ni reglas de operación. En la punta de estas jerarquías permanecen los nombres del subsecretario de Desarrollo Social, Eduardo Flores Marín, y del gobernador del Estado de México, Alfredo Del Mazo, mientras que el resto de los miembros cambian dependiendo la Sección Electoral a la que pertenezcan.

Los nombres que permanecen en los organigramas compartidos por las beneficiarias de diversos municipios son el del gobernador mexiquense y su subsecretario de Desarrollo Social.

El Sub tiene a su cargo el programa social más importante del Gobierno del Estado de México, pero ha acompañado a Del Mazo Maza desde 2009 como jefe de la Unidad Jurídica de la Secretaría de Turismo del Edomex, mientras Alfredo Del Mazo era el titular de esa dependencia cuando Enrique Peña Nieto fue gobernador.

Después, el ahora “jefe” de la Estructura fue encargado de despacho del municipio de Huixquilucan de 2009 a 2012, durante la gestión de Del Mazo Maza como alcalde. Para 2013 entró a la administración estatal como delegado regional de Toluca del Instituto Mexiquense de la Vivienda Social (Imevis). Ya como gobernador en 2018, el primo de Enrique Peña Nieto lo nombró coordinador de Seguimiento de Programas Sociales de la Secretaría de Desarrollo Social del Estado de México (Sedesem).

El funcionario local mantiene confidenciales sus declaraciones patrimoniales, sin embargo, tiene un cargo en el nivel 30-A, que en el tabulador del Gobierno mexiquense se ubica solo dos peldaños abajo del mandatario estatal, con un salario neto de 77 mil 339 pesos mensuales, mientras que anualmente recibe un aguinaldo de 104 mil 496 pesos, una prima vacacional de 43 mil 540 y una gratificación especial de 34 mil 832 pesos.

En la nómina de la Sedesem, Eduardo Flores cobra un aguinaldo mayor a cien mil pesos, un sueldo mensual superior a 77 mil y con prestaciones arriba de 30 mil pesos.

Gabriela recuerda que durante los eventos encabezados por el gobernador a los que asistía con sus compañeras beneficiarias, así como en las reuniones organizadas en Toluca por funcionarios de la Sedesem, la indicación de sus coordinadores era recibir con aplausos y porras a Eduardo Flores Marín, mientras que, con el secretario de Desarrollo Social, Eric Sevilla, ellas debían guardar silencio.

“Siempre se dijo que el proyecto lo tendría que haber manejado Eric Sevilla pero que al final se lo dejaron a Eduardo Flores Marín, siendo solamente el subsecretario. Entonces siempre ha sido como una parte de rencilla que le hayan dejado un proyecto tan grande y no se lo hayan dejado a él (Sevilla)”, apuntó,

Laura Enríquez Solís, beneficiaria del Salario Rosa en Ecatepec, recuerda cómo Eduardo Flores empezó su carrera política “desde abajo”, como operador político del PRI en el Estado de México durante el proceso electoral de 2012 en que Enrique Peña Nieto se convirtió en presidente de la República.

“Andaba en una camioneta como Voyager color vino, ellos nos observaban que realmente estuviéramos buscando a la gente para invitarlos a salir a votar; era un operador más de la Estructura, no tenía un rango tan grande”, expresó.

El subsecretario de Desarrollo Social suele posar con sus Coordinadores de la Estructura ilegal que comanda.

Madre de tres hijos y con 29 años de edad, Laura se integró a la Estructura en noviembre de 2019, aunque familiares suyos ya operaban para el PRI desde años atrás. Previo a que recibiera su tarjeta, relató que fue citada junto con decenas de beneficiarias al salón Eclipse, en la colonia San Agustín del municipio de Ecatepec, donde acudió Eduardo Flores. Antes de entrar, asegura, se les pidió a todas las beneficiarias entregar su celular mientras transcurría la reunión.

“Nos dijeron que por seguridad, que porque no querían fuga de información… Él (Eduardo Flores) nos mencionó que estaba muy agradecido por la lealtad que tenemos hacia el gobernador y que ya nos iban a mandar nuestro apoyo”, detalló.

El jefe de la Estructura utiliza su cuenta de Twitter para infundir la lealtad entre sus miles de seguidoras; algunas lo llaman "jefe".

De acuerdo con columnas de prensa, la Estructura comandada por el subsecretario Flores Marín sería una continuación del Programa de Desarrollo Municipal (Prodem), una red de ocho mil funcionarios creada por el exgobernador Eruviel Ávila que movilizó a miles de ciudadanos en favor del PRI en las elecciones estatales de 2017, según denunció en su momento Andrés Manuel López Obrador.